27.10.06

La traición

En la barrita nunca le perdonamos al gordo Enzo, el día que entró al torneo de fútbol cinco con los de su club. Unos meses después lo invité para un asado y volvió con la cola entre las patas, con un fernet en la mano derecha y la otra en el bolsillo. Ya borrachos el gringo le inventó una canción que nos hizo reir mucho y que hoy ninguno de nosotros recuerda. Ese día nos tiramos a la pileta a las 4 a.m. En un momento el gordo se largó a llorar y nos contó porque se fue con el otro equipo, Mati y yo le creímos, Matute no. El gringo, por supuesto, ya sabía todo.

Hasta el día de hoy, cada vez que nos juntamos, miro el momento en que el gringo le extiende la mano al gordo. El gringo nunca toco el tema con ninguno de nosotros. A decir verdad nadie volvió a tocar el tema, secretamente todos evitamos recordar ese torneo que ganamos en el ´98.

Acompaño con un sketch de Vaya Semanita, programa de humor de la televisión vasca.


4 comentarios:

Maru dijo...

No sé qué decirte. Hay cosas con las que no se jode. El fútbol es cosa seria.

Lucho dijo...

son esas cosas que todos recuerdan pero todos fingen aver olvidado ahunque todos saven que los demas estan fingiendo..

conf--todos tenemos dercho a elegir

ReinaCoral dijo...

Me molesta mucho que no digas cual fue se explicación. Odio los bloggers que se hacen los misteriosos. Este post lo leí hace unos días atras y no te lo comente porque me quede re caliente. Hoy por supuesto que te comento de pura obsesiva y porque no soporto más la intriga.
Decimelo!!

Pvncho dijo...

maru: no puedo estar más de acuerdo con usted.

lucho: "como el témpano flotante por debajo son gigantes sumergidos, que estremecen". No se van, están latentes, a la primera discusión fuerte vuelven.

reina coral: que loco, en realidad pensaba que me había quedado muy explicito. Este caso puntual es una ficción. Obviamente es alguna guachada que el gringo le hizo al gordo, yo lo pensé desde una infidelidad. Muchas gracias por pasar. No fue mi intención hacerme el interesante, no me odie.