16.10.07

Comer contenedores

Este texto es parte de un curso que estoy haciendo.


Son las cuatro menos diez de la tarde del domingo de octubre y el micro centro rosarino se encuentra desierto. En la esquina de Paraguay y Mendoza, un grupo de adolescentes sale con cierta prisa de un kiosco con cuatro botellas de cerveza, en la otra esquina hay un bar repleto de gente. Un pizarrón en la vereda anuncia “Hoy: Los Pumas vs. Sudáfrica”.


En el cielo hay un reagrupamiento constante de nubes y es probable que en cualquier momento se largue a llover. Por Paraguay llega caminando una mujer sola con una camisa oscura a rayas cubierta de manchas, un pantalón de jogging masculino roto y alpargatas. Se detiene frente al contenedor de la cuadra y lo mira, lo rodea y se presta a examinar la mercadería.


Rosario fue la primer ciudad del país en implementar como sistema de recolección de basura los conteiners. La idea se llevó adelante poco después de la crisis del 2001.


A esa altura de Paraguay además del kiosco hay dos carnicerías, una verdulería, una panadería, y una granjita (1). Los domingos es el día en que suelen hacer el descarte de mercadería.


La señora, que aparenta tener unos sesenta años y está sola, empieza a revisar el contenido de conteiner. Saca un bife, lo mira, lo da vuelta, lo huele, y comienza a rasparlo contra el borde del conteiner quitándole los restos de otra basura con los que tenía contacto.


Los contenedores surgen como una forma de contrarrestar la suciedad que generaban los cartoneros y perros callejeros, en las veredas, abriendo las bolsas de residuos.


El bife queda limpio, apoyado sobre el borde del plástico y ella sigue. De fondo un afiche pre electoral predica “Ya tenemos la fórmula que el país necesita”.En seguida saca un cartón, lo mira, lo da vuelta, lo huele y comienza a quitarle los restos de otra basura. Después lo guarda en un carrito de hacer compras roto que lleva consigo y usa para acarrear todo lo que encuentra.


Este sencillo sistema también aceleró los tiempos de recolección y terminó siendo adoptado por otras ciudades como Buenos Aires y Córdoba.


Después de recoger un par de verduras y cartones, se pasa la manga de la camisa por la cara. Acomoda su carrito y se aleja, con un paso lento dejando caer siempre el peso sobre su pierna derecha. Se detiene en el conteiner de la cuadra siguiente.


Una hora más tarde en el mismo conteiner de calle Paraguay frena un joven acompañado por su mujer y una pequeña de unos cuatro años. Ellos llevan una bicicleta con un carrito adaptado que apoyan sobre un Jacarandá que esta a un metro. Rodean el contenedor y empiezan a sacar y meter bolsas.


El hombre encuentra y examina el cuerpo de una muñeca, la repasa por su pantalón para limpiarla e inmediatamente se dedica a buscar los restos faltantes, sólo encuentra un brazo más. Se la alcanza a la nena, esta la toma, se acomoda el pelo atrás de la oreja y haciendo un gesto aleccionador señala a la muñeca con el dedo, después hace como que le explica algo, al lado de ella cae otra bolsa, la madre le hace un gesto.


La nena apoya con cuidado la muñeca sobre la vereda y se dispone a revisar una bolsa. Encuentra dos latas de coca-cola aplastadas, se pasa las manos sobre su pantaloncito y vuelve sobre la muñeca. No tarda en caer otra bolsa, mira hacia arriba y esta vez la madre la señala con un dedo, deja la muñeca con menos cuidado y vuelve sobre la bolsa. Otro par de latas.


Juntan todo lo recogido y lo guardan en el carro. En todo el tiempo que pasó no se hablaron, sin embargo coordinaron todas las actividades. La madre levanta a la nena y la apoya sobre el caño de la bicicleta, la muñeca fue a parar al carro trasero. El padre toma el manubrio de la bicicleta y continúan camino.


Terminó el partido, del bar salen los hombres con caras largas, de los edificios las familias, todos algo abstraídos, se cruzan dos vecinos y uno dice “salió el sol hay que aprovechar el fin de semana largo”. Llega un hombre solo en bicicleta al conteiner de calle Paraguay.

(1) Es el nombre que se le da a los pequeños almacenes en Rosario

3 comentarios:

un ermitaño sociable dijo...

Interesante el diálogo que hay dentro del texto.
Saludos.

Bender dijo...

Buscá el video "Ilha das Flores" en youtube (está con subtítulos), y después me contás...

Pvncho dijo...

gracias martinchex, tengo que comprar suplement MuGer.

bender: sí, lo ví, terrible.