8.10.07

Von Wernich en Bragado

Maru siempre dice que no le gusta que escriban con aerosol los edificios. Claro, si uno lee en el Normal 1 “Gordo te amo. May”, dan ganas de decirle a May que exprese su amor por el gordo en otro lado.


Lo cierto es que no recuerdo que año era pero sería el final de los ´80, con mi familia viajábamos a Bragado a visitar a mis abuelos maternos. Mamá ya había hablado con abuela Paca y estaba al tanto de lo que pasaba. Ella le pidió a papá que se desvíe en la entrada para pasar por la iglesia.


Ahí está dijeron, una larga frase rezaba: “el cura asesino está entre nosotros, y con tu espíritu”. El cura asesino no era más que Christian Federico Von Wernich. Por los rumores que podría causar su presencia en una ciudad grande, la iglesia católica había enviado al capellán a Bragado (oeste de la Pcia. Bs. As).


Abuela Paca que siempre fue muy católica había decido no ir más a misa, ni confesarse, ni pisar la iglesia mientras las misas fueran dadas por ese sacerdote. Yo, que estaba haciendo mi primera comunión y que no comprendía la magnitud del asunto, no tomé con gracia la decisión de Paca.


Hoy ya alejado desde hace tiempo de la institución analizo la decisión de Paca y muchos otros bragandenses católicos, que prefirieron cometer una falta a los preceptos que dicta su fe (para los católicos no asistir a misa es lo que se llama pecado mortal), que legitimizar la palabra de un genocida. Acción que por desgracia la Iglesia Católica nunca tuvo el valor de imitar.


Von Wernich había entregado a jóvenes de Bragado y la zona, mintiéndoles a sus familiares acerca del destino de estos. Von Wernich era y es un cura asesino, un ser que hizo pobre nuestra raza, pero las clases altas de Bragado no lo asumían y en la ciudad había muchas discusiones sobre el tema.


Alguien se lo tenía que decir en la cara, alguien tenía que escribir un ayudamemoria recordando que los sermones estaban bañados de picanas. Por eso cuando Maru dice que “son unos estúpidos los que pintan las paredes”, yo le digo “no siempre”.


Esa pintada fue para mi arte en su máxima expresión.

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Dos por tres siento la necesidad de entregar mi granito de arena a la creación de esta memoria colectiva, no quiero que un día de igual. También para mí estas cosas son como la pintada: un ayudamemoria, una notita sostenida con imán.

1 comentario:

Bender dijo...

Con estos temas me dan ganas de comentar mucho, pero voy a intentar mantenerlo breve.

Es bueno mantener fresca la memoria, en especial colaborar en mantenerla fresca en aquellos que quieren (y que accionan activamente sobre la gente con ese fin) olvidar.

Y la iglesia católica fue partícipe activo de todos los genocidios desde el medioevo hasta la fecha. Sería bueno que los fieles se dieran cuenta de que la religión no es la institución.