18.2.08

Crónicas del Carnaval del país II



Llamo a la única inmobiliaria que afirma todavía tener un lugar libre. La secretaria me dice que por un día no me alquilan nada; que tiene que ser dos, hasta el lunes, o nada. Para cuatro personas lo único que te puedo ofrecer es por $500 (en conclusión: una noche $125 pesos por personas). Decidimos que lo que diga la policía no debía importarnos, y nos fuimos a buscar suerte en la calle.

Una mujer muy tostada, que debería tener unos cuarenta y pocos, y demasiadas arrugas para su edad, el pelo teñido y acento porteño, nos ofrece algo por $250. Seguimos el Fiat Spacio blanco, por las calles de la ciudad de los NO gigantes.

Gualeguaychú tiene algo que la emparienta con muchas otras ciudades de Entre Ríos y Corrientes, y es que su presente está muy marcado por su pasado. Las grandes construcciones de finales de siglo XIX y principio del XX están por todas partes, una clara muestra de la riqueza que hubo en algún tiempo. Estos edificios, en algunos casos reciclados en locales comerciales, evidencian una notoria falta de mantenimiento en la actualidad.

Llegamos a destino, la ubicación es buena nos aclara la rubia: seis cuadras para allá está el corsódromo y unas cinco para el otro lado, el centro. El departamento está en un primer piso, es una construcción nueva hecha sobre otra unos diez años más vieja. El departamento, es pequeñisimo hay dos cuchetas puestas en ele, cada una represnta un lado de la habitación. El poco espacio genera algunos comentarios graciosos, y decidimos aceptar la oferta a seguir buscando.

Vamos a comprar las entradas para el carnaval del país. El corsódromo se contruyó sobre la vieja estación de ferrocarril, por lo cual en las cercanías se ve ese paisaje de cooperativas de granos, que parecen ya no funcionar. Puñados dispersos de personas se acercan a las boleterías, por un lado se compra la ubicación y cada club ofrece una tribuna (sirio-libanés, tiro federal, juventud unida, pueblo nuevo, club de pescadores), el precio oscila entre $7 las tribunas de tablones a $300 el sector Vip. Otra boletería vende la entrada a $30, y $10 menores.

Ya está, por $40 cada uno, tenemos un lugar bastante malo. Ahora se viene el carnaval...

4 comentarios:

Lucas dijo...

No se donde quedaron aquellas epocas donde vacionar era cosa de unos pocos pesos... ¿habrán quedado en el bolsillo del turco? ¿Habrán terminado en la papelera de reciclaje del cabezón? Por lo pronto disfrutá y a tu salud disfruto yo con algo burbujeante.

Saludos mister!

Anónimo dijo...

Mi comentario nada tiene que ver con la entrada. soy una blog-lectora comun y corriente, leyendo otras entradas, lei (ya lo se, redundante) q estas haciendo la tecnicatura en actuacion. podrias mandarme al mail, celes_acos@hotmail.com, la direccion del lugar o el tel, o la web o un folleto o nada, tambien es una opcion valida.
Gracias, aunq nada de gracias si me mandas nada.
Anna

Agua dijo...

Casi que me llevaste con vos. Felicitaciones este nuevo estilo crónica, huele a viajes.
Besos

Pvncho dijo...

Lucas: :( sí la verdad en los lugares turísticos acá te exprimen al máximo, para todo hay pagar.

celeste: ya te mandé el mail con los datos.

agua: gracias Ro.