25.2.08

Crónicas del Carnaval del país III (final)

(foto extraída de: mari-mari.com)

La entrada al corsódromo se asemeja a la de la cancha, con tarjeta para pasar por un molinete, con gente a la que hay que mostrarle la entrada y te señala y con un flujo constante de gente que nunca llega a ser tanto como para provocar un amontonamiento.

Lo más arriba que se pueda estar ahí estamos nosotros. Al menos, nuestro tribuna es de cemento (aguante el club de pescadores de Gualeguaychú). Mientras nos acomodamos, los primeros en pasar por la calle son camionetas con publicidades. Mientras una voz entre publicidad y publicidad va a decir que el carnaval del país está entre los tres carnavales más importantes del mundo junto con el de Río y el de Venecia.

Si bien al parecer la mayoría del público es turista, no deja de tener ese espíritu de fiesta del pueblo donde hay familias enteras, grupos de adolescentes, chicos con espuma y todos se saludan con todos.

Compro una hamburguesa a un tipo que pasa con una canasta, a otro una botellita de 650ml de cerveza, que la pasa un vaso de plástico, por $13 ya tengo mi cena. Ahora la voz dice que el pueblo de Gualeguaychú no se cansa y sigue peleando por un NO al las papeleras, entonces todos se paran y aplauden. Después va a anunciar una serie de famosos que van a estar presentes, todos por igual aplaudidos.

Se larga la primer comparsa, suena una canción cruza con samba que dice “Ahora se viene el carnaval, y esa tribuna que no para de bailar”. Pienso que solamente se trata del estribillo pero no, en todo lo que dure la comparsa (40 minutos) va estar constamente repitiéndose “Ahora se viene el carnaval, y esa tribuna que no para de bailar”.

Con Ivan uno de los del equipo de viaje, decidimos que no se ve nada desde allá y que hay que bajar. Bajamos unos doce escalones, y sí, la vista definitivamente es otra. La gente que pagó las sillas al lado de la calle salta una pequeña valla para sacarse fotos con los bailarines caracterizados. Una postal que se va repetir toda la noche, aunque pongan policías que controlen. Todos quieren la foto con el chongo o la chonga del carnaval cuando esté está transcurriendo.

Cada tanto algunos de los bailarines saluda a algún conocido que tiene en la tribuna haciendo un gesto, otros pasan eufóricos pidiendo a la gente que aplauda, que se mueva, que cante, que baile y esas cosas.

Entre cada comparsa hay una pausa donde todo el mundo sale al baño y a comprar cosas, nosotros nos hacemos con una cerveza por cabeza. Por casualidad nosotros terminamos llegando hasta donde la tribuna da, después vienen los palcos vip, que tienen unas mesitas, y después las sillas que están pegadas a la calle.

Ivan insiste que la cerveza no tiene alcohol, el debería estar por lo menos alegre con la cantidad que tomó. Pasa Mari-Mari “la Maradona de las comparsas” según se autoproclaman, pasa Jésica Cirio, auspiciada por Brahma, y el público enloquece, hasta en el visor de la cámara de un flaco que hasta el momento hacía gay en primer plano aparece la cola de Jésica.

Todos los temas musicales de las comparsas tienen estrofas bastante triviales y los cantantes le ponen un acento brasileño que por momentos hace que no se entienda bien. Otra ronda de cerveza mientras empieza a pasar la última comparsa: “O´Bahia”.

Esta terminando, Ivan que antes estaba enojado por los precios, ahora se ve más entusiasmado cree que vale pena venir. Y me propone que saltemos al sector VIP. Ah, ahora notamos que la cerveza en realidad tenía alcohol.

Pasamos el sector vip y estamos a una fila de sillas de la comparsa. Termina y nos metemos atrás con varios más bailar.

No hay comentarios.: