1.11.10

Última cena

Gracias a Beatriz Actis (pasen por su blog) que me corrigió el texto


No voy a negar que al principio la idea me pareció medio... como decirlo... rara. Yo todavía no había probado el cuerpo de Cristo, y según comentaban los otros tampoco. Para qué mentir, el tipo andaba con un taparrabo todo el día y no voy a negar que a mí un poco me calentaba. Así fue que un jueves nos invitó a toda a la barra a su casa.

No sé por qué nunca se habla de su casa, pero no se dan una idea lo linda que es la casa de Jes, decorada con muy buen gusto. Algunos detalles por demás puto, como el cosito para lavarte las manos cuando entrás o la velita que está siempre prendida. Pero así y todo, ¡qué buen gusto!



La cosa es que ese día yo me bañé, me perfumé, me lavé los dientes y salí para lo del maestro, como le decimos. Cuando entré, me caí de culo, el quía salía del baño, y cómo explicarlo: de la cintura para abajo era una persona y media.

- ¿Me secás la espalda? – me dijo
- ¿Qué? ¿Judas no llegó todavía?
- No, no andamos muy bien con él, se puso un poco celoso porque los invité, no entiende que yo soy amor.

Dijo eso y me clavó sus penetrantes ojos marrones en mi chaleco.

- Ay ¿dónde lo compraste...?
- En un localcito escondido en una galería de la peatonal – le dije
Qué lindo, suavecito... - dijo tocándolo, y esta vez sí me clavó los ojos en los míos.

No sé por qué yo me hacía la imagen de él con los ojos azules, pero que fueran marrones me gustaba más. Me seguía mirando y yo no podía resistir.

- Pedro – me dijo
- ¿Qué?
- Sos mi preferido, sabés - dijo jugando con su dedo índice en mi pecho – Pero vos sos malo, no me querés
- Sí, sí, te quiero- le dije
- Sí, me querés, pero no sé, te hacés el duro, me negás adelante de la gente.
- ¿Pero yo? ¿yo? ¿cómo te voy a negar? ¿cómo se te ocurre?
- Ya vas a ver, en menos que cante un gallo me vas a negar tres veces.

Dijo eso y sonó el timbre, cortando el mambo. Se abrió la puerta y era Judas que estaba hecho una loca. Jesús, que no lo quería aguantar, dijo que él tenía para un rato más en el baño. Ahí no más, Judas me llevó para un rincón.

- Te calienta, decime la verdad, ¿te calienta?
- No, Judas te juro que no, que...
- Ay no, se te nota que te calienta. Sabés que a él también se le nota. De noche hay veces que dice tu nombre, y que vos le vas a levantar su no sé qué.
- Pero no, Judi, te juro que...
- No me digás Judi, sabés que odio que me digas Judi, porque así me decía Juan. Cuchame, jurame que no pasa nada entre vos y Jes.
- Pero te juro que no, te juro que...

Un gallo cantó tres veces, era el ringtone del celular de Judas. Todo coincidía, me meaba encima, yo lo había negado y cantó el gallo. ¿Pero este quién mierda es?

- Era María Magdalena – interrumpe mi pensamiento Judas –. Dice que se van a quedar viendo una peli con María, que no contemos con ellas. Mejor te digo, cuando no hay pan buenas son las tortas, pero cuando hay pan...

Asentí con la cabeza, aunque mucho no entendí. Sonó el timbre de nuevo, y esta vez se escuchó que Jesús gritaba: “Voy yo, voy yo… Ay son los chicos, pero qué lindos que están, pasen, pasen”. Entraron Juan y Marcos de la mano, Judas se hizo el disimulado, pero no pudo mucho.

- Se los ve bien juntos – dijo Gisus.
- Sí, la verdad que Marcos es un semental, ¿no cierto, amor?
- Ay no sé – dijo Marcos con voz aflautada –, vos escribís lindas cartas.

Judas se mordía el labio inferior, pero no decía nada, se había puesto con el celular a mandar mensajitos.

- Che, pónganse cómodos – dijo Jesús –, tomen lo que quieran, total en esta casa el vino se multiplica.

Dijo eso y todos nos pusimos a chupar, menos Judas al que se lo veía impaciente, y para peor Jesús no le daba mucha bola, y yo que no soy ningún santo le tocaba la patas por abajo a maestro. Estaban escuchando música, cuando volvió a sonar el timbre.

- ¿Quién invitó a alguien más? -dijo Jesús
- Ah, debe ser Mateo - dijo Judas

Mateo era el amigo guitudo de Judas, no le daba mucho bola pero como el tipo lo perseguía Judas lo usaba para darle celos a Jesús.

- Vine con alguien - dijo Mateo - ¿No hay problema?

Yo abrí los ojos como el dos de oro, el pendejo arrastrado que traía, era mi hermano Andrés. Tanto darle al vino al rato me olvidé de la situación familiar y ya estaba bailando en el medio, arriba de la mesita ratona. Cuando de repente sonó el timbre de nuevo.

- Voy yo - volvió a decir Jesús, y al rato cayó con cinco stripers: Santi, Mati, Feli, Bartolo y Jacob.

Empezó el show. Jesús era el más dicharachero, el que se prendía cuando había que tirar de un cordón o el que jugaba a pasarle la lengua a un micrófono. Estábamos todos en cuero, menos Judas que le hacía caras a Jesús y a Juan, aunque ninguno le daba mucha bola, es más: lo trataban de amargado.

Sonó el timbre otra vez y Jesús dijo: “Tengo una sorpresa para todos ustedes...” y apagó la música y abrió la puerta; de la mano entraron: el otro Judas y Simón, el dealer del grupete. “Guuuuu” gritó Jesus y aplaudió. “Los chicos traen pan loco, cositas para armar un jarra psicodélica y discos de Gilda”.

Jesús nos puso a todos en ronda y en un gesto muy masculino fue uno por uno diciéndonos: “Come de mi cuerpo” y nos daba pan, “Toma de mi sangre” y nos daba vino. Así uno por uno, pero además siempre incluía un besito o alguna caricia.

Cuando llegó a Judas le hizo una joda:

- No, no, los chicos que se portan mal no comen el postre.

Y Judas que no estaba de humor se levantó y salió corriendo. Nosotros seguimos de jarana, y a los quince minutos ya nos habíamos olvidado del percance, pero al rato cayó Control Urbano diciendo que había recibido una queja por ruidos molestos. Uno se asomó por la ventana y vio que en el patrullero estaba Judas.

- Fue Judas – gritó uno.
- ¡Judas traidor! – gritó otro.

Y al rato nos sumamos todos.

Y sí, hay códigos que Judas no sabe manejar.

8 comentarios:

Juligz dijo...

No tengo palabras para semejante texto. Increible primo. Avisa que yo colaboro para la edicion del libro! jaja

Pvncho dijo...

Dale, cuando tenga una idea concreta te aviso. Cuando nos veamos a fin de año lo vemos.

lolo dijo...

muy bueno panchex!!!! cómo te inspira el sacrilegio!!!! jajajaja
Dieguez

Pvncho dijo...

Jaja, es verdad. Es que en realidad es una historia es una historia que todos tenemos a mano, entonces es más fácil jugar cuando todo el mundo comparte el código.
No se entendio nada ¿no?

Irigasina dijo...

siii, muy bueno! Me encanta que pueda visualizar todo lo que pasaba en "la fiestita". Todas las imagenes por mi cabeza...hasta el color beige del control urbano (la GUM?) más Judas. Jaja! Saludos!

Pvncho dijo...

Gracias Irigasina

rafderacing dijo...

Es re delirante y sacrilega la historia Panchin. Ideal para Paca. No se me hubiera ocurrido que en "La ultima cena" estuvieran todos metiendose mano debajo de la mesa. Los fachos mandarian a la hoguera a esa manga de putarracos. Pero se les iban a complicar las ideas, ja ja

Red Professor dijo...

Excelente! Saludos!