17.3.12

Buitrago y el pasado

Buitrago no tiene una historia, no se siente parte de un pasado sentimental común con nadie, pero lo simula. Cuando se junta con sus compañeros de trabajo ellos recuerdan series de televisión que él no vio, golosinas que él no comió, juegos que no jugó. De todos modos ya sabe qué responder en esas situaciones, hasta vio algunos videos en youtube para tener temas de conversación.

Ese modo de encajar no lo llena, aunque él de alguna forma lo ignora o se lo niega. En su recuerdo infantil hay ciertos olores, ciertos lugares, algunas canciones que realmente lo devuelven a momentos que él cree olvidados. Buitrago subestima sus recuerdos, cree que él no es del todo bueno en eso de los gustos y prefiere mantener secreto ese pasado sentimental que lo acerca a un goce que no logra definir.

Buitrago indaga en el placer ajeno y no se encuentra ¿todos harán lo mismo? se pregunta ¿la culpa la tienen mis viejos? ¿ellos eran los raros que me hicieron hacer cosas de raros? Buitrago se pasa gel una vez más y repasa su peinado frente al espejo. Si supiese leer caras se daría cuenta que su nariz es un signo de preguntas.

Ese día viajó en taxi, llegó al trabajo, tiró un “hola” bajito que nadie escuchó ni devolvió y se fue a la entrada del super, a mirar a la gente. De espaldas a él su campera negra sigue diciendo en letras amarillas Seguridad.

4 comentarios:

Gonza dijo...

Es muy triste la vida de Buitrago. Pero el texto está bueno!
Saludos.

(Al margen, en el 4to renglón, me parece que el primer "que" tendría que ir con tilde).

Pvncho dijo...

Hola Gonza: vamos a ver que hace con su tristeza Buitrago.
Efectivamente lleva tilde, ya lo corregí, muchas gracias.

¿Sos Gonza Nini, no? Un abrazo

Nix dijo...

Buitrago nunca va al parque, pero a menudo se imagina que va y se sienta en uno de esos bancos a pensar en la inseguridad de los bancos y esas cosas que nunca piensa, y que escribe o lee un libro que no lo aburre. Entonces baja la cabeza y mira sobre la mesa las cuentas que tiene que pagar. Y en el trabajo.
Un movimiento autómata lo arrastra a la cama como un despertador para dormir de una vez. Su mujer no está ahi. Buitrago debe muchas cuentas.

Vos no sabés, porque como todo Creador estás muy ocupado después de las 22; pero él cada noche te reza bajito por un viernes menos domingo y una sorpresita que le mute a tristeza. Como esas de cumpleaños, con caramelos, aseguradoras y juguetes dentro que nunca usas, pero igual moris por abrir.

Vos a Buitrago lo dejás en una bolsita, y no lo escuchás porque habla bajito y porque ya son como las 23:15.

Pvncho dijo...

No te creas que no lo escucho, ya va a tener su viernes con sabor a viernes. Muchas gracias por el comentario y contar cosas de Buitrago que no se.