16.4.12

Buscando a Buitrago

Buitrago no se presentó a trabajar. Tenía que estar este sábado con su camisa blanca, pantalones negros, zapatos opacos y una campera que atrás dice seguridad. Tenía que estar acá en este blog, para que nosotros conociésemos sus dudas. Tal vez se cansó de rezar al narrador por un sábado sin sabor a domingo de misa o lunes de oficina y tomó cartas en el asunto.

¿Alguien vio a Buitrago?

3 comentarios:

silvia dijo...

A Buitrago lo vi esta mañana comprando margaritas en el puesto de flores de Córdoba y Mitre; hoy no tenía franco?

Gonza dijo...

Me pareció haberlo visto ayer cerca del mediodía, caminando por el parque de las colectividades en dirección a los silos de colores. Medio como arastrándolas contra el viento llevaba un puñado de flores blancas en la mano.
¿A dónde habrá estado yendo?

Nix dijo...

De vuelta a su casa, Buitrago se pregunta en su mente si su destino estará escrito (en un diario? un papiro? un blog?)… Que le diría si viese a su Escultor? Quizás le preguntaría por que se ha empeñado en escribirle los días tan vacios…

Piensa que si ya está predestinado por esa mano sublime a que sus días sigan siendo tal cual han sido hasta ahora, quizás no valga la pena usar su energía para intentar modificarlos (puesto que la modificación probablemente también sería obra de Aquel). Por esto, hace tiempo simula que ha dejado de esperar un sábado diferente, y a veces se convence de su mentira y se siente un poco mejor.
Buitrago piensa si seguirías reconociéndolo si cambiara de nombre y de trabajo, tal vez la monotonía sea resultado de tener cada año el mismo nombre… (quizás). También ha pensado en comprarse un pez, parecen tan estables, despreocupados entre cuatro vidrieras y un par de adornos, entreteniendo (no se sabe como) a vidriovidentes… pero un pez es tan Buitrago! Lo apenó no poder flotar, y peor aún, atarse cada vez mas a las zapatillas, a las computadoras, a las cosas menos a-las… Sospecha que quizás haya demasiado titubeo en su mente de Seguridad. Este sábado ha pensado en muchas cosas, quizás mas de las habituales y ha salido, por una tirada de moneda, claro, que en vez de ir a trabajar jugaría con su Hacedor a la teletransportación para ver si lo encuentra. (Lo encuentra?)

Él no te conoce los ojos, pero no lo necesita para saber que vos no le conocés los túneles en los poros, para suponer que a veces ponés Play a tu fábrica y le fabricás el trabajo, los zapatos, los pasos, las oraciones a medianoche… pero no has visto debajo de su cama, ni que debajo de esa chaqueta, Buitrago está lleno de cuentas y otras hortalizas. En su ropero guarda un montón de cosas.